En demasiadas ocasiones caemos en el error de juzgar las imágenes de nuestro entorno más próximo como defectuosas, como si la distancia recorrida añadiese un valor intrínseco a la captura.
Esta serie, iniciada en 2010, se construye a apenas unos metros de mi casa. Son registros de espacios de paso habituales, desprovistos de un interés evidente. Una resignificación de aquellos lugares por los que suelo caminar en automático.